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En los últimos
años el termalismo ha renacido con fuerza y los balnearios han modernizado
su imagen y su filosofía. Si los expertos aconsejan ingerir diariamente un
litro y medio de agua como mínimo, es por alguna razón.
¿A qué se debe su
importancia? En primer lugar, su presencia es esencial para la vida. Casi
un 70% de nuestro organismo es agua:
- Es un ingrediente de la
sangre, la linfa y otras secreciones corporales.
- Resulta imprescindible
para el buen funcionamiento de todos los órganos: es básica en el proceso
de la digestión, estimula la limpieza de las vías urinarias y cuida la
salud del riñón.
- Es el mejor cosmético
para la piel porque la hidrata y mantiene su elasticidad.
¿Qué es el agua
mineral?
Todas las aguas son
inodoras, insípidas, incoloras y no aportan calorías. Esas son las
similitudes ellas. Pero a partir de ahí, su componentes las diferencian
unas de otras.
El agua mineral es agua
origen natural y de pureza microbiológica, con propiedades según las
cuales su explotación ha sido declarada de utilidad pública.
Puede adquirirse
embotellada en recipientes precintados y rotulados con la denominación de
"agua mineral".
Las distintas aguas de
manantial
Por su parte, las aguas
mineromedicinales contienen probados efectos curativos contra ciertas
enfermedades, especialmente de tipo reumático, respiratorio o renal.
Sus propiedades dependen
de la proporción y el tipo de sustancias minerales que contienen:
- En las aguas cloruradas
predomina el cloruro y sus efectos son estimulantes, anti-inflamatorios y
también aumentan las defensas de la piel.
- Las aguas sulfatadas
contienen sulfato, sodio y calcio, son diuréticas y están indicadas para
problemas hepáticos y de estreñimiento.
- Las aguas
bicarbonatadas, con bicarbonato y sodio, son eficaces en las afecciones
renales y reumáticas y los trastornos gástricos.
- Las aguas sulfuradas,
que tienen azufre y algo de sodio y cloro, se recomiendan para el
reumatismo, enfermedades respiratorias, dolencias en la garganta y la
piel.
- Las más ricas en
hierro, llamadas ferruginosas, son indicadas para la anemia, la obesidad y
las afecciones dermatológicas.
- Las denominadas
radioactivas, con mínimas cantidades de radón, tienen propiedades contra
el estrés, depresión, trastornos neurovegetativos. También son algo
analgésicas y relajantes.
Los nuevos balnearios
Es evidente, por lo
tanto, que el agua sirve para mucho más que para calmar la sed.
El agua como método
curativo se emplea desde los tiempos más remotos. Para comprobarlo, nada
mejor que aprovechar las virtudes del agua minero-medicinal allí donde
nace en los manantiales, y donde se ha creado todo un mundo alrededor de
la hidroterapia, en los balnearios. Era un entorno ideal para las
reuniones de élite, de gentes de clase alta que acudían a "tomar las
aguas".
En los últimos años, el
termalismo ha renacido con fuerza. Los balnearios han transformado su
imagen y su filosofía. Han abierto sus puertas y han ofrecido sus aguas y
su tranquilidad a un público heterogéneo: desde ejecutivos estrenados a
familias que buscan descanso en grupo.
Ya los antiguos romanos
sabían de las acciones beneficiosas de cada tipo de agua y se aprovechaban
de ellas en lujosas termas.
Con la dominación romana,
se difundió por toda Europa la utilización de las aguas minerales con
fines terapéuticos.
Las distintas
aplicaciones de las aguas
Los baños de agua muy
fría o fría sólo se usan en algunas afecciones crónicas para conseguir una
reacción general del organismo.
Se recomienda para los
deportistas ya que resulta muy tonificante y moviliza todo el sistema
sanguíneo. Su duración debe ser breve, no más de 3 minutos.
El baño caliente es
aconsejable particularmente para relajar, en caso de insomnio, porque
tiene un efecto sedante.
El masaje bajo la ducha
aporta un descanso inmediato y tonifica los músculos (se aprovecha el
efecto del chorro junto a la terapia manual).
En la llamada gruta
húmeda de algunos balnearios, que es el lugar donde tiene su origen el
manantial, se alcanzan temperaturas de hasta 45° C y que proporcionan
bienestar físico y psíquico.
También son importantes
los tratamientos a base de lodos (mezclas de tierras arcillosas y aguas
mineromedicinales, con efecto analgésico y sedante).
Una amplia gama de
terapias para todos los gustos y las necesidades caracterizan la oferta de
los balnearios. Todo para mimar el cuerpo y darle una buena dosis de
bienestar
El agua en el salón de
belleza
Durante muchos años, han
sido muy numerosos los salones de belleza que han incluido tratamientos de
hidroterapia en sus servicios.
Para ello, disponen de
bañeras especiales, que también se llaman de balneoterapia, donde se
practican tratamientos de adelgazamiento, remineralización, relajación,
bienestar, etc. según los tipos de chorros y los productos utilizados.
Algas, fangos,
aromaterapia, etc. son los complementos que aseguran la efectividad de los
tratamientos propuestos.
Hace pocos años se ha
vuelto a poner de moda el concepto de SPA que barca instalaciones
hidroterápicas más importantes a las que se han venido a añadir toda una
serie de productos específicos ofrecidos por los laboratorios cosméticos.
Corresponden a este auge
los tratamientos con agua y al deseo de volver a "lo natural" y a la
noción de "bienestar" que invade a la sociedad actual.
En Estados Unidos hace
tiempo que así lo han entendido y no existe ningún salón que se precie que
no posea su zona de SPA. En Italia o en Suiza hace tiempo que se conocen
las "granjas de salud" donde no faltan los tratamientos con el agua.
La esteticista se ha de
poner al día y no olvidar que la hidroterapia -o balneoterapia o SPA- es
un servicio que d buenos resultados y satisfacen a la clientela además de
ser una buena fuente de ingresos.
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