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Antes
de entrar en detalle sobre el empleo de la arcilla medicinal, diremos que
constituye solamente una parte de la llamada cura de Felke, que por sí
misma, es completa.
Se dirige al hombre en su todo, exige su comprensión y colaboración, por
lo tanto trata todo su cuerpo. El baño de arcilla es uno de los mucho
métodos empleados.
¿Qué efectos produce el baño de arcilla?
La conductibilidad calórica de la arcilla es elevada; es un mal aislante,
que quita al cuerpo parte de su calor. Esa pérdida no es muy grande. Unos
minutos después de empezar el baño, la sensación de frío desaparece.
Una capa de un centímetro y medio sobre el cuerpo absorbe cierta cantidad
de calor, pero luego se transforma en una especie de manto tibio (29º C)
que impide más pérdida.
La influencia de la fuerte presión de la arcilla sobre el cuerpo es muy
importante. Si la bañera tiene una profundidad de treinta centímetros,
la superficie del cuerpo cubierta de arcilla mojada es de un metro
cuadrado. La presión (según Schulz) es de 570 Kilos por metro cuadrado,
cifra muy elevada y que no deja de producir un efecto considerable en la
balneoterapia. Desde el principio del baño: el volumen sanguíneo se
modifica, el valor hematocrito pasa de 39, 5 a 45 por ciento, aumenta la
hemoglobina y la cantidad de glóbulos rojos, y disminuye el contenido de
azúcar en la sangre.
El primer fenómeno se explica por el reflujo de una cantidad de sangre,
desde las extremidades y ciertos órganos en los que se almacena (bazo,
etc.), hacia la parte superior del tronco. El descenso del nivel del
azúcar proviene del gran consumo de calorías provocado por la
temperatura fría del baño. Esta pérdida de calorías se compensa
mediante la producción de energía calórica por oxidación y
combustión. El contenido de azúcar en la sangre de los vasos
periféricos disminuye por algún tiempo. El fuerte apetito que siente el
paciente después del baño de arcilla, es testimonio de estas reacciones.
La importante transferencia de sangre hacia la parte superior del cuerpo,
durante el baño de arcilla, implica un aumento de presión en el circuito
venoso.
Si existiera éxtasis sanguíneo de los pulmones, es necesario un
tratamiento médico antes de reanudar los baños.
El baño frío de arcilla puede acelerar el pulso a 110 pulsaciones por
minuto durante los cuatro primero minutos, y al cabo de 10, vuelve al
ritmo inicial. Treinta minutos más tarde se advierte una disminución de
la frecuencia, seguida de una ligera aceleración después del masaje,
retornando luego definitivamente a la normal.
Composición de la arcilla terapéutica.
Se afirma que en el contenido de la tierra están presentes, entre otros
elementos químicos, las principales sales minerales que el hombre
necesita: sílice, fosfato, hierro, calcio, magnesio, sodio, potasio, etc.
Podemos afirmar que las arcillas más beneficiosas, desde el punto de
vista terapéutico, son las más ricas en sílice. Su elevado contenido en
sílice la hace más importante para fortificar los tejidos elásticos del
organismo, en particular en los casos de sangre viciada, reumatismo,
arteriosclerosis, artrosis, tuberculosis y para las fracturas.
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