AL-ANDALUS,
FEDERACIÓN DE CONSUMIDORES DE ANDALUCÍA.
Esta nueva tendencia ha contribuido a la proliferación de dichos centros,
más o menos controlados y preparados, donde se ofrecen estos servicios.
Por tal motivo, desde la Federación Andaluza de Consumidores y Amas de
Casa, Al-Andalus, nos vemos en la obligación de advertir a todos los
usuarios de aparatos de bronceado, que esta práctica no está exenta de
riesgos y que su uso puede llegar a provocar enfermedades de carácter
agudo y crónico. No obstante esos riesgos se minimizan, si tanto los
usuarios como los centros de bronceado, siguen una serie de pautas que
garanticen la seguridad, por ello recordamos que:
En los centros debe
existir en las salas de espera un cartel que sea fácilmente legible y en
el cual figure la siguiente información:
Las radiaciones
ultravioletas pueden provocar cáncer de piel y dañar gravemente los ojos.
Es obligatorio utilizar
gafas de protección.
Ciertos medicamentos y
cosméticos pueden provocar reacciones perjudiciales.
No se permite su uso a
los menores de 18 años y está desaconsejado en mujeres embarazadas y en
personas de piel muy blanca, o muy sensible.
Tendrán, en estas salas,
a la vista del usuario UNA TABLA con los fototipos y los correspondientes
tiempos de exposición. El fototipo es la capacidad de la piel para hacer
frente a las radiaciones del sol. En líneas generales existen seis
fototipos que dependen del color de la piel, del pelo y de la capacidad
para broncearse.
El personal responsable
deben facilitar a los clientes, antes de ser sometidos a la exposición de
los aparatos UV, un documento informativo de las consecuencias que
conlleva el uso de tales aparatos, para que lo firmen e indiquen «leído y
conforme» encima de la firma.
Los Centros deben,
proporcionar al consumidor un calendario personalizado de utilización del
aparato de bronceado.
Los locales,
instrumentos, gafas de protección, materiales y camas solares que se
utilicen en los centros de bronceado, se someterán tras cada sesión a los
tratamientos de desinfección y asepsia necesarios.
Los responsables de los
centros, deberán realizar al menos UNA REVISIÓN técnica periódica anual de
los aparatos que se utilicen. La acreditación del cumplimiento de esta
exigencia deberá estar expuesta al público.
Y cualquier publicidad
relativa a los efectos de los aparatos de bronceado deberá ir acompañada
del siguiente mensaje: "Los rayos de los aparatos de bronceado UV pueden
afectar a la piel y a los ojos. Estos efectos dependen de la naturaleza y
de la intensidad de la piel de las personas".
Desde Al-Andalus
recomendamos a los usuarios que, cumplan las indicaciones que les hagan
los responsables de los centros y que respeten las normas, y que, si
observan o tienen constancia de que algunas de las pautas antes descritas
no son cumplidas por algún centro, se abstengan de someterse a los
tratamientos de bronceado, y que además presenten la pertinente Hoja de
Reclamación, pues tienen derecho a que los servicios y los aparatos de
bronceado presenten todas las garantías de seguridad que la legislación
(Real Decreto 1002/2002 de 27 de septiembre, que regula la venta y
utilización de los aparatos de bronceado mediante radiaciones
ultravioletas) exige.
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