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la primera parte
Nuestro organismo transforma los alimentos en energía. Así, por ejemplo,
1 gramo de proteínas o de hidratos de carbono de los alimentos se
transforma en, aproximadamente, 4 kilocalorías, y 1 gramo de grasa
equivale a 9 kilocalorías.
La energía necesaria para mantener las funciones vitales mínimas está
en función de índices tales como el sexo, la edad, la talla, el peso, la
actividad física y la constitución.
Así, por ejemplo, un atleta de alta competición con 1,80 m. de altura,
30 años y 80 kilos de peso necesitará 4.850 kcal/día, mientras que una
ejecutiva de 1,70 m. de la misma edad y 58 kilos de peso sólo necesitará
1.750 kcal/día, es decir, sólo una tercera parte de lo que necesita un
atleta.
Transformación de
los alimentos (metabolismo)
Se entiende por metabolismo la suma de proceso energéticos en la
transformación que sufren los alimentos para incorporarse en forma de
sustancias mucho más sencillas a distintas partes del organismo.
A nivel macromolecular, lo que ocurre es bastante parecido en cualquier
ser vivo y pasa por las siguientes etapas:
a) La digestión. Lo primero que hace
el organismo es digerir los alimentos. Es decir, romperlos en sus
componentes básicos mediante procedimientos mecánicos (masticación) o
químicos (jugos gástricos, pancreáticos y hepáticos). Esto ocurre en
el tramo inicial del tubo digestivo, de la boca al intestino, pasando por
el estómago.
b) La absorción. En el tramo inicial
del intestino delgado (duodeno y parte del yeyuno) siguen los procesos
enzimáticos de digestión, combinados con los de absorción.
Los nutrientes pasan del tubo digestivo al torrente circulatorio, desde
donde se reparten por todo el organismo para ser aprovechados según las
necesidades de cada célula o de cada órgano.
c) La eliminación. El último proceso
es el de la eliminación, en el que el organismo expulsa la parte que no
ha aprovechado de los alimentos.
A nivel micromolecular, lo que ocurre es el aprovechamiento de una
energía con la que mantener las funciones vitales y construir las
estructuras celulares que constituyen el organismo.
El metabolismo está configurado por miles de reqacciones químicas que,
por separado no tendrían ningún sentido y llevarían al más absoluto
caos pero que, sabia e íntimamente relacionadas, tienen como objetivo la
vida misma.
Papel de las
vitaminas
Casi todas las vitaminas -sobre todo las hidrosolubles- y los minerales
intervienen como coenzimas en innumerables reacciones metabólicas. De
aquí la importancia del aporte correcto de estos compuestos en la
alimenación, que nuestro organismo es incapaz de sintetizar a partir de
los demás componentes de los alimentos.
Obesidad y
sobrepeso.
La obesidad es el aumento de peso debido al exceso de grasa corporal. No
se considera como como tal el aumento de peso debido a un aumento de masa
muscular o a una retención de líquidos.
Tanto el sobrepeso como la obesidad son factores de riesgo para otras
enfermedades como la diabetes, la hipertensión, los trastornos
cardiovasculares, etc.
Calcular el peso
ideal
El llamado peso ideal está en función de la talla, constitución, edad y
sexo.
Existen bastantes tablas y fórmulas para conocer a qué responde nuestro
peso actual y saber lo lejos o lo cerca que estamos del valor deseado.
La fórmula más utilizada es la que relaciona el peso y la talla al
cuadrado y que calcula el denominado índice de masa corporal (IMC):
Peso (Kgs)
IMC = -----------------
Talla al cuadrado (en metros)
Es decir, para una persona que pese 64 kilos y mida 1,65 m., la fórmula
será:
64
64
------------ =
------- = 23,5
(1,65 *1,65)
2,7225
En este caso, el IMC será de 23,5
Es un cálculo fácil. Si el valor obtenido está entre 20 y 25 puede
considerarse como un peso aceptable. Xi el IMC está entre 25 y 30, hay
sobrepeso.
Cabe hablar de obesidad cuando el valor pasa de 30, siendo ésta grave por
encima de 40.
El tratamiento de
la obesidad.
Hay muchas maneras de perder peso, pero no todas son saludables y algunas
pueden llevar a aun déficita nutricional más grave que la propia
obesidad.
Las dietas que prometen perder peso con rapidez no suelen tener en cuenta
la situación particular de la persona tratada. Son dietas efectivas, pero
no deben seguirse por un periodo de tiempo polongrado, puesto que la salud
puede verse perjudicada.
Ejercicio y agua,
esenciales.
El ejercicio tiene una serie de efectos beneficiosos, entre los que se
encuentran la pérdida de grasa corporal, aumento de la capacidad
respiratoria, etc.
A todo este aporte nutricional hay que añadir añgo importante: el agua.
Es éste uno de los componentes principales del fluido articular y de los
jugos gástricos, además de ejercer de termómetro, ya que interviene en
la regulación de la temperatura corporal. dos litros diarios de agua es
la cantidad de agua recomendada para el buen funcionamiento de un cuerpo
sano.
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