El
número ideal de veces que una persona tiene que hacer ejercicios es de
tres veces, por semana pero si es más, mucho mejor. Siempre que se haya
consultado previamente al médico se podrá saber que es lo mejor para
cada persona.
Es muy importante "la hora":
que se practican los ejercicios sobre todo en los meses de verano. Lo
ideal es no hacer deportes al sol. Nuestro cuerpo es bastante insuficiente
en lo que hace a la producción de energía motriz, y para que nosotros
podamos mover nuestros músculos con un consumo de energía hay un 75% que
se pierde como consumo de calor, y nuestro organismo está obligado a
mantener niveles de temperatura altos, entonces como mecanismo de liberación
de energía es por la transpiración, cuando se hace ejercicio a
temperaturas elevadas se corre riesgo de una deshidratación que en
algunos casos puede llegar a tener matices severos.
Como vestimos es muy importante:
es bueno decir que la indumentaria que se utiliza debe ser ropa de algodón
y como muchos creen que es bueno usar ropa de licra o en altos porcentajes
de sintéticos o fajas de goma en la cintura.
La ropa de nylon o determinado sintéticos
lo que hace es formar una barrera entre el cuerpo y el medioambiente y
todo lo que nosotros vamos transpirando no permite que tenga una evaporación
y por consiguiente generar nuevo sudor para seguir eliminando.
Los materiales impermeables hace que el
cuerpo transpire más y por consiguiente elimine más calorías. Lo único
que se logra es cortar nuestro normal mecanismo de termorregulación e
incluso se puede llegar a tener trastornos graves.
Por lo tanto eso es totalmente
perjudicial a la hora de bajar kilos. Que es lo más importante para
quemar las grasas intensidad o ejercicio progresivo.
Lo ideal para eso es realizar ejercicios
moderados pero de larga duración. El cansancio dado por la intensidad no
da resultados. Para quemar grasas lo mejor es hacer ejercicios como decía,
de larga duración que no significa para nada que se deba llegar a un
cansancio extremo y sobre todo con la ropa adecuada.
Como debe ser la alimentación
antes de realizar ejercicio. Lo mejor, por ejemplo en los ejercicios
matinales, es desayunar liviano, por lo menos media hora o tres cuartos de
hora antes, recién después comenzar con el ejercicio
correspondiente.
Caminemos, nos sentiremos mejor
Muchas son las personas que aunque quieren comenzar a practicar alguna
actividad física, no toleran la sola idea de pisar un gimnasio. Una
excelente alternativa para este grupo, que es más numeroso de lo que se
imagina es salir a caminar. Una marcha ágil hace bombear sangre al corazón,
lo ayuda a latir y permite que trabajen todos los músculos de esa región
del cuerpo.
Muchos estudios sobre el tema estiman que
esta actividad colabora para bajar la presión sanguínea y los niveles de
colesterol, además de controlar la diabetes. Kilómetro tras kilómetro,
caminar quema el mismo número de calorías que correr.
Por ejemplo, una marcha ágil de 45
minutos, cuatro veces por semana, gasta algo más de 7 kg de grasa por año,
siempre que la dieta se mantenga, en los mismos niveles. En principio y
antes de salir a marchar, tenga claro que; los especialistas recomiendan
caminar durante 20 minutos, cuatro veces por semana a un ritmo cómodo
para que se comiencen a notar los efectos del entrenamiento.
Una buena manera de saber si se está
haciendo lo correcto es utilizar la prueba del habla. Cuando el ritmo de
la marcha impide el poder hablar y falta el aire, la intensidad es
excesiva. Es necesario establecer una rutina e ir aumentándola a medida
que progresa. Recuerde que lleva un mes el reacondicionar el cuerpo por
cada año de inactividad.
No es tan importante la velocidad en que
acostumbre a caminar sino cuánto se marcha. Esto le dará la verdadera
dimensión de sus progresos. Caminar 5 km. cinco veces por semana, puede
reducir los riesgos de contraer cardiopatías en un 18 %.
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