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CÓMO PREPARARNOS PARA HABLAR EN PÚBLICO  
Fuente: Carmen Blasco. Psicóloga y Formadora de Empresa.
 
    Para algunos, hablar ante un grupo, dar una charla o exponer un proyecto a más de dos personas puede ser algo estimulante. En cambio, a otros les da el tembleque y pierden el control, y puede que los menos, simplemente, salgan corriendo ante esta situación diciéndose a sí mismos que jamás podrán hacerlo. Sin embargo, cualquiera que tenga algo que decir puede levantarse ante un grupo y hablar con entusiasmo y convicción.

Por supuesto, todos tenemos alguna faceta de timidez. Esta timidez puede forzarnos a actuar de manera que nadie lo note o puede hacer que experimentemos todos los síntomas clásicos del pánico. Empezaremos por analizarnos un poco: ¿estamos en forma?. No se trata de estar en buena forma física, sino en nuestra actitud ante situaciones como la de hablar en público y que pueden ser percibidas como estresantes. Podemos tener un contenido interesante y estructurado, fluidez verbal e incluso la habilidad de demostrar entusiasmo con una buena gesticulación y, sin embargo, quedarnos bloqueados por enviar mensajes erróneos a nuestro cerebro. Así pues, de lo que se trata es de "entrenar" a nuestro cerebro.

Existen diferentes técnicas de autocontrol emocional para preparar previamente una charla, conferencia o exposición de una idea. Entre las más comunes, figuran la relajación, la respiración, detener el pensamiento o fijarse unos objetivos. Todas ellas actúan frente a la ansiedad, pero no todas son válidas para cada uno. Tú eliges. Lo mejor es observar cómo actuamos, cómo tratamos o "maltratamos" la información que enviamos a nuestro cerebro, porque lo importante no es lo que nos pasa, sirio cómo interpretamos lo que nos pasa.

BUSCAR LAS SITUACIONES

Si queremos entrenarnos por nuestra cuenta, hemos de propiciar todas aquellas ocasiones que nos permitan exponer nuestras ideas ante varias personas: reuniones familiares o de amigos, comunidad de vecinos, reuniones de trabajo, asociaciones, participación en cursillos, talleres de teatro... lo que sea con tal de practicar y perder el miedo al

ridículo, a la crítica o a cualquiera de las horribles consecuencias que imaginamos de antemano. Debemos aprender a andar andando, es decir, no esperar a que nos lleguen las situaciones sino buscarlas. También es importante, durante nuestro entrenamiento, que nos establezcamos objetivos realistas y a corto plazo. No podemos pretender ser un perfecto orador en poco tiempo.

En cambio, nos motivará más ir viendo cómo mejoramos al observar, por ejemplo, que ya no alargamos el final de algunas palabras o apoyamos mejor con gestos lo que decimos. Un objetivo realista a corto plazo generará más triunfos que fracasos y esto redundará en una mayor autoestima, lo que a su vez contribuirá a mejorar la comunicación. Si el objetivo no se consigue en el plazo que hemos previsto, podemos analizar simplemente los errores y buscar alternativas para lograr

lo. No tenemos por qué rizar el rizo ni asumir recetarios o normas fijadas por otros. lo mejor es ajustarnos a nuestro propio ritmo de aprendizaje.

MANOS A LA OBRA

Ya estamos hablando. la excitación aumenta y correteos el riesgo de bloquearnos. El objetivo en ese momento es poder reducir nuestro nerviosismo, pero nuestros intentos originan, paradójicamente, un aumento de la tensión porque los acompañamos con diálogos internos del tipo "como no te relajes, esto va a ser un desastre". Por lo pronto, el realizar unas cuantas inspiraciones profundas y ralentizar nuestra actividad y movimientos, poniendo una cara plácida, tranquila y relajada, puede contribuir a disminuir nuestro nerviosismo. Los músculos de la cara proporcionan al cerebro una información que se corresponde con los estados emocionales expresados en el rostro, es decir, nuestro cerebro correlaciona las expresiones faciales con los estados emocionares.

Por increíble que pueda parecer, si nuestra faz indica confianza, tranquilidad y alegría -no una mueca forzada ,

nuestro cerebro obedece y empezamos a sentirnos de ese modo. Lo contrario también ocurre; si ponernos una cara triste y preocupada se producen percepciones desagradables.

El aprendizaje de métodos de relajación, como el de la relajación muscular progresiva, resulta muy útil; a medida que se va conociendo la técnica, el proceso se hace cada vez más breve hasta que se consigue un buen nivel de relajación a voluntad.

CONSEJOS PRÁCTICOS

Podemos evitar respuestas físicas corno el temblor de manos, la tensión en el estómago, el sudor o las palpitaciones e ignorar pensamientos como "qué horror, cuanta gente, creo que me he olvidado de todo", con la reacción de miedo lógica. ¿Cómo? Poniéndonos en situación con frases creíbles por uno mismo, del tipo “ya he hablado delante de un grupo en otras ocasiones”, “estoy tranquilo-a”, “de esta charla no depende mi futuro”, . O afrontando el miedo paso a paso, sin correr: “¿siento miedo? mira cómo disminuye en cuanto me relajo”, “lo estoy haciendo bien”, “no hay nada malo en cometer errores, siempre que no me avergüence o me quede estancado en ellos”.

La frases que nos digamos no tienen porqué ser estas. Las mejores son las que nosotros nos planteamos y nos creamos. Las que sean con tal de que no nos lancemos ningún mensaje negativo. Además de la práctica en el mundo real, el ensayo mental resulta tremendamente efectivo. De hecho, todos tenemos la experiencia de haber practicado con la imaginación.

Por último, el modelado es una de las formas más rápidas de aprendizaje. Tal vez no sea tan efectiva como el ensayo y el error lo que aprendemos a base de batacazos, difícilmente lo olvidamos , pero sí más rápida y menos dolorosa. Consiste en elegir un modelo y, como ejercicio, intentar reflejar exactamente la fisiología de la otra persona: su forma de hablar, su entonación, ritmo, énfasis... Al modelar el comportamiento de otra persona a la que admiramos, se empiezan a experimentar nuevas opciones de pensamiento, emoción y acción, siempre y cuando no se envíen al cerebro mensajes incoherentes como "no sé para qué sirve esto" o "parezco un tonto-a".