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Los clientes, motivados por el consumismo,
compran de todo y en cualquier sitio sin detenerse a considerar la
importancia que tiene el conocimiento de la piel a la hora de seleccionar
cual es el producto más adecuado. Pero también es cierto que, mientras
que la esteticista no se entere de lo que esta perdiendo por no asesorar,
los clientes seguirán comprando sus productos en cualquier parte, menos
en su centro de estética.
¿QUÉ ES UN
TRATAMIENTO DE BELLEZA?
Un tratamiento de belleza es un conjunto
de sesiones que se realizan en un proceso de tiempo en el que una
profesional de la estética utiliza con sus manos expertas, técnicas,
productos y/o aparatos para poder alcanzar los resultados previstos. Un
tratamiento necesita tanto del compromiso del cliente como del
profesional, el cliente debe cumplir con sus sesiones y que haga caso del
consejo profesional respecto de los productos que debe usar en su casa, y
el profesional debe asesorarle profesionalmente y con honradez.
¿DÓNDE EMPIEZA Y
DÓNDE TERMINA?
Un tratamiento empieza en un centro
especializado, realizado por un profesional de la estética y termina en
la casa del cliente, en el cuidado cotidiano y en la aplicación de
productos acordes al tratamiento iniciado en cabina. Hay que hacer ver a
los clientes la importancia de acompañar el tratamiento de manera
cotidiana, porque con una pequeña cantidad de producto todos los días se
puede potenciar notablemente el resultado y preparar la piel para la
próxima sesión del tratamiento.
PREVENIR ANTES QUE
CURAR
El concepto de prevención y su
transformación en práctica o hábito por parte del cliente, es
imprescindible para culminar exitosamente un tratamiento. La prevención
es un concepto superior del cuidado de la salud, válido para todas las
manifestaciones del organismo, desde la piel y la belleza hasta sus
funciones más complejas y delicadas. El concepto de prevención, aparte
de hacernos ahorrar tiempo y dinero, tiene como virtud añadida el
convencernos de la importancia que tiene utilizar productos de calidad,
auténticamente profesionales, para el cuidado de nuestra salud. Una
profesional de la estética poco podrá hacer por sus clientes si ellos no
hacen lo que le corresponde. En este aspecto, hay que subrayar la
importancia que adquiere la voluntad individual de las personas, su
convicción y constancia, la información y el asesoramiento que el
diálogo de un profesional debe transmitir.
¿En qué consiste la complementación de
un tratamiento? No sólo consiste en la utilización de productos, sino en
dietas adecuadas, en actividades físicas, en renovarse al contacto con la
naturaleza, en mejorar nuestras relaciones con los demás, en abrirnos a
nuevas experiencias, en aceptarnos más plenamente y buscar nuevas fuentes
de enriquecimiento. Hay que ampliar la noción de lo que es un buen
tratamiento profesional. Su objetivo va más allá de reconciliarnos con
nuestra imagen en el espejo, o complacernos con la aceptación
instantánea que produce un aspecto más bello, vital y saludable para los
demás.
LA NUEVA NOCION DEL
TRATAMIENTO
Un centro de estética de calidad o un
Spa debe proponerse una concepción integral del tratamiento, cuyos
efectos eleven la salud y, por ende, la calidad de vida de sus clientes.
La calidad impone una coherencia en el profesional que realiza el
tratamiento y en el cliente que se compromete a continuarlo.
De este modo habremos conseguido resultados duraderos y genuinos.
Tratamiento es una palabra que implica a dos protagonistas activos. Por un
lado es un acto profesional realizado por una esteticista o una terapeuta
de belleza y por el otro supone a un cliente, consciente de la importancia
de su cuidado cotidiano. Por eso puede decirse que un tratamiento empieza
en la mente del cliente, donde se produce una toma de conciencia de que
estar bien y vivir mejor es posible y que, además, es un derecho que él
está dispuesto a ejercer.
A continuación buscará el camino adecuado a sus necesidades en un centro
de belleza, centro de bienestar o Spa, y es allí donde se iniciará el
tratamiento propiamente dicho, pero no es allí donde terminará. Los
centros dedicados a la belleza y al bienestar aplican tratamientos que
requieren ser continuados "en casa" para aumentar de este modo
su efectividad. Los productos de uso profesional son complementados con
productos adecuados para ser usados cotidianamente, esté donde esté el
cliente los puede aplicar, en casa, en el trabajo o en vacaciones.
Estos productos son bien conocidos por las profesionales de la estética,
puesto que los proveedores los fabrican con esta intención: intensificar
los efectos del tratamiento iniciado por la profesional y además generar
mas venta. La constancia y un buen tratamiento de mantenimiento en casa no
sólo acelera los resultados, sino que los mejora enormemente.
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